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ACTUACION DE ESPAÑA EN EL BALONCESTO DE PEKIN 2008

En el Centro Olímpico de baloncesto de Wukesong se pudo vivir un partido sensacional entre las dos mejores selecciones del mundo de baloncesto España y Estados Unidos. Se enfrentaba el baloncesto mágico, el de la NBA contra el de ÑBA. El mejor baloncesto posible para una final de ensueño. Estas dos selecciones ya se enfrentaron en las rondas previas y el encuentro terminó con una sonora derrota de la selección española. Pero Aíto García-Reneses se guardaba un as debajo de la manga para este partido y sacó toda la artillería pesada para intentar batir al gigante norteamericano.

Las Olimpiadas Pekin 2008 vivieron una de las mejores muestras de lo que significa el deporte olímpico y universal con el enfrentamiento entre España y Estados Unidos de baloncesto. Los jugadores de Estados Unidos se vieron sorprendidos ante el arranque brutal de España que se adelantó en el marcador. Los estadounidenses marchaban por la pista perdidos intentando contener la hemorragia en el marcador. El resultado final de 107-118 a favor de Estados Unidos da buena cuenta de lo que fue el partido, la intensidad que se vivió y el nivel de juego que se practicó.

La mejor selección de España de baloncesto de todos los tiempos plantó cara a Estados Unidos hasta el final del último cuarto cuando ya los mejores jugadores de básquet del mundo aceleraron en última instancia para ganar la medalla de oro. No obstante, para la mayoría de jugadores españoles y también para la afición, la medalla de plata conseguida sabía a oro. A pesar de que España tenía bajas muy sensibles como la del alero del Barcelona, Juan Carlos Navarro, su base titular, José Manuel Calderón y su estrella indiscutible, Pau Gasol, los jugadores de campo hicieron todo lo que tenían que hacer y más para derrotar a la mejor selección del mundo.

foto de baloncesto españa

Al descanso España perdía por tan solo 8 puntos con un marcador de 61-69, un promedio de anotación altísimo para ser una final olímpica. Los hombres de Aíto García-Reneses habían actuado siempre con confianza nunca con el sentimiento de inferioridad que los habría conducido seguramente al bochorno porque ya se sabe que los norteamericanos no perdonan (en las rondas preliminares infringieron severas derrotas a selecciones menores con diferencias en el marcador escandalosas). Aun así, la selección española supo y pudo aguantar el envite y llegó al descanso con opciones de remontar el partido.

Fue un partido donde la estrella más importante de Estados Unidos y quizá de las Olimpiadas Pekin 2008, Kobe Bryant, no pudo brillar como en él es habitual. Este jugador no pudo rendir a su mejor nivel. Sin embargo, Dwayne Wade realizó un partido soberbio, con un ritmo y una intensidad de juego estratosféricos. Por parte de España, Rudy Fernández se permitió incluso realizar mates en las propias narices de Wade y ante la atenta mirada del que sería su próximo entrenador, Nate McMillan. Al final se perdió pero se ganó un grupo de jugadores inolvidable y comprometido como nunca con las Olimpiadas.